Mi persona nace un caluroso día de verano a finales de la década de los 70, fuertemente marcada ésta en el ámbito musical, por la muerte de Elvis, las voces de falsete de los Bee Gees o la música disco de Giorgio Moroder , así como por esa explosión cultural llamada Punk que algunos adoptaron por simple cuestión estética o de moda, pero que otros abrazaron de una manera más política o filosófíca.

Desde bien pequeño, en los 80, me pasaba dia tras dia, vagando por el dial de las emisoras de radio, escuchando y descubriendo nueva música. Pero además de escuchar, siempre me gustó poder hacer mis propios montajes de audio y mezclas con un simple radiocassette. Nunca me dediqué de pleno a ello cuando crecí, la vida REAL me llevó por otra senda distinta al mundillo musical y de la radio. Además, mis gustos músicales cambiaron con la adolescencia en los 90, y la música electrónica en mi discoteca personal quedó aparcada por otros estilos musicales que daban más importancia a las guitarras eléctricas que a los sintetizadores.

En aquella etapa, como cualquier otro joven, necesitaba gritarle al mundo las cosas a la cara, así que pensé que el mejor modo de hacerlo sería formando mi propia banda de punk-rock. Y para esa tarea, creí que necesitaba un instrumento adecuado, como una guitarra o un bajo, así que comencé a ahorrar lo que pude de mi paga de estudiante. No sé todavia muy bien cómo , supongo que fue debido a mi afición a los ordenadores, que el dinero de esos ahorros destinado para la compra de ese instrumento REAL se transformó en un ordenador de segunda mano, que ni siquiera tenia tarjeta de sonido.

A pesar de todo, convertí ese PC en un instrumento VIRTUAL y con él comencé a componer con aquellos programas musicales llamados tracker, en concreto, con Impulse Tracker. Sin saberlo, habia comenzado a fusionar mis dos pasiones: MUSICA y COMPUTADORES.
En un principio, estas herramientas eran las que me iban a servir para componer los temas de mi nonata banda de punk, pero enseguida surgieron de mi imaginación numerosas canciones de diferentes estilos, gothic, dance, pop, etc. Tan variada y fructífera fue aquella experiencia componiendo música con los trackers, que incluso llegué a participar en un conocido concurso de una revista del sector informático, y ¡gané un premio!.

Pero, a comienzos del milenio, mi disco duro sufrió un daño irreversible que provocó una importante pérdida de datos, y aunque pude recuperar la mayoria de mis composiciones, se dieron otra serie de circunstancias en la vida REAL, que se sumarian para provocar en mi una desmotivación en todo lo que fuera componer música, dedicandome entonces, a la informática, la otra temática recurrente en mi historia personal.

Algunos años más tarde, tras apenas dedicarle tiempo a la música, más que como simple oyente melómano , de repente, recuperé el interés por hacer algo más creativo. Intenté retomar mi camino musical y lo cierto es que tenia bastantes ideas, queria utilizar mis viejos temas que tenia olvidados y darles otro toque distinto, y por supuesto, crear nuevos. Pero al estar tanto tiempo apartado, me estaba costando un poco. Me sentia oxidado, y necesitaba algo que me diera el empuje necesario para no volver a dejarlo de nuevo, al poco tiempo, por falta de motivación.

En estas, vagueando por la red, leí en un foro, un mensaje de una persona , que usaba el nick de 'Drumpi', solicitando ayuda para terminar un videojuego con el fin de presentarlo en una competición, pues quedaba pendiente su banda sonora. El videojuego independiente era Screen Break Time, un juego pensado para aprovechar la capacidad táctil de una consola coreana llamada Wiz. Era el comienzo del boom de tablets, smartphones y otros dispositivos con capacidad táctil, así que tanto el concepto del juego, como la idea de volver a las andadas, me motivó lo suficiente como para acudir a esta llamada de socorro, a pesar del escaso tiempo (apenas unos días) para realizarlo. Por suerte, di el paso y me atreví.
Había estado registrado con anterioridad en ese foro, pero no recordaba mi contraseña, así que tuve que registrarme con lo primero que se me vino a la cabeza, que por increible y absurdo que parezca, fue "princemegahit".

Así como de casualidad, nace mi alter ego en la vida VIRTUAL, fruto de una colaboración a través de la red, y al igual que mi yo REAL, nació otro caluroso día de verano, aunque esta vez, no en los 70, sinó en 2010. Casualidad.
Este seudónimo improvisado, decidí convertirlo en mi nombre artístico a partir de entonces, transformandolo en "PRINCE MEGAHIT" , y reutilizandolo en las sucesivas colaboraciones realizadas a modo de banda sonora, de otros videojuegos amateur para consolas portátiles minoritarias como gp2x, wiz, caanoo.
Como habrás podido deducir, por esta presentación, videojuegos y música son mi razón de ser. Si a esta combinación le añadimos un toque nostálgico de retrocomputación, unas cucharadas de varios estilos musicales, y una pizca de influencia televisiva y paradójicamente cultural, ochentera, obtenemos a Prince Megahit como resultado, sin opción a queja o devolución.

Estos últimos años he ido aprendiendo mucho, y he utilizado algo más que trackers para componer. Realmente, incluso a dia de hoy, me siento muy cómodo componiendo en Schism Tracker, el sustituto natural de Impulse, pero está claro que un buen sintetizador VIRTUAL te da un sonido y una versatilidad, que no te da un tracker, así que combino el uso de samples de sonidos , en el tracker, con los VST cargados en mi software DAW de turno, a conveniencia.

Como compositor, me autodenomino "toca-teclas", ya que no tengo conocimientos reglados sobre música, pero más que la composición en si, lo que me ha gustado siempre es , es el proceso de buscar un sonido específico y único, para cada canción. Esta habilidad me ha llevado, recientemente, a comenzar una etapa nueva , como productor músical del primer trabajo de Deknau, "Hidden Tales"

Trabajar en el proyecto de Ariel F, "Deknau", ha sido una experiencia que me ha confirmado que puedo usar mi creatividad , no solo para mi, sinó para los demás. Por este motivo, me he animado a llevar adelante algo más ambicioso, que mi propia autoproducción, creando así mi propia productora , Tribala Studios, para estar al servicio de todos aquellos músicos que necesiten un sonido diferente para sus composiciones.

Llegado a este punto, me doy cuenta de que mi alter ego VIRTUAL, que comenzó de manera tan casual , es cada vez más REAL. Gracias a todos aquellos que han colaborado en ello, especialmente a Pulse, Storlek y a Drumpi, que a pesar de no conocerlos en persona, son clave para que Prince Megahit sea como es.

Una última observación, sobre la publicación de mi música bajo licencias libres Creative Commons. Mi música está registrada en Safe Creative bajo CC, y no veo en que me beneficiaria el que fuera de otro modo. Veo la música como algo más que un producto financiero de inversión basado en royalties.

Creo que ya sabes todo lo que tienes que saber sobre mi, ahora creo que deberias escuchar mi música.